sábado, 30 de agosto de 2008

No se detiene mi pensar, no consigue encontrar la pausa que sigilosamente renueve las energías para continuar su trayecto. Un sabor un tanto amargo de no equivocado que sustenta la existencia de mis recientes días; de todas formas me basta con entender que el tiempo es efímero y que esta nube se evaporará también, como todo lo que empieza.
Y hoy pienso en vos, no me preguntes por qué. Con mis altibajos te siento acá, mañana allá, pasado quién sabe? Lo único que me mantiene relativamente estable es tu imagen, esos ojos entrecerrados que disfrutan de un momento de baile, jolgorio. Te olvidás de que el globo sigue con lo suyo, girando y girándose. Encontrás refugio en esos pasos, como yo también te encontré aquella tarde de marzo. Y un simple día tu esencia se reveló, se rebeló y desveló al mismo tiempo. No me dio tiempo tampoco para asumir lo que estaba a punto de ocurrir. Un click en mi cabeza -en mi cuerpo entero- y me amordazaste con tu presencia. Te odio por ello, pero es lo de menos.
Ya las palabras no me alcanzan (frase escuchada por demás) y el día no llega, lo impido quizá.



ese
día
va
a
llegar
mucho
antes
de
que
el
alma
estalle
de
orgullo
.-


Con sus contradicciones, su frenetica actividad y sus sueños rotos, la vida es hermosa